top of page

Mindfulness en otoño: El arte de soltar

Hojas otoñales que simbolizan soltar con mindfulness

Cuando me mudé de Lima, Perú, al Reino Unido, me sorprendió cuánto me afectaba el clima. En Lima hay muchos días grises, pero el ambiente suele ser más templado, con vientos suaves y muchísima menos lluvia. Aquí, en cambio, las temperaturas frías, la lluvia constante y el viento fuerte me hacían sentir tristeza, incluso nostalgia. Con el tiempo comprendí algo importante: no podía cambiar el clima, pero sí podía cambiar la manera en que me relacionaba con él. Poco a poco empecé a notar la belleza del otoño: las hojas naranjas y marrones cubriendo el suelo, el aire fresco, la invitación silenciosa a ir más despacio. Lo que antes se sentía pesado comenzó a transformarse en aceptación. Y descubrí que practicar mindfulness en otoño podía ser una oportunidad para soltar y empezar de nuevo.


Mindfulness en otoño: Soltar lo que pesa, recibir lo que nutre


Para mí, soltar con mindfulness no significa ignorar lo difícil o fingir que todo está bien. Más bien, implica reconocer la realidad tal cual es y elegir encontrar una actitud distinta: de curiosidad, de presencia y, a veces, incluso de gratitud.


Soltar es una de las cualidades del mindfulness. Es la disposición de liberar lo que ya no nos sirve: un pensamiento que damos vueltas una y otra vez, una expectativa rígida o la idea de que la vida siempre debe sentirse de cierta manera. La aceptación es lo que hace posible ese soltar. No tenemos que estar de acuerdo con lo que ocurre, pero al suavizar la resistencia creamos espacio para la calma. Como decía una de mis primeras profesoras de mindfulness: “lo que resistes, persiste”.


El psicólogo y experto en mindfulness Rick Hanson nos recuerda que nuestro cerebro tiende a aferrarse más a lo negativo que a lo positivo: somos como velcro (nota mental: en Perú le llamamos cariñosamente “pega pega”) para las dificultades y como teflón para las alegrías. Por eso soltar es tan necesario. Al tomar una pausa y dirigir la atención, aunque sea brevemente, hacia lo que nos nutre, ayudamos a equilibrar esa tendencia natural de la mente.


Una práctica con los sentidos 🍂


Este otoño, puedes probar una práctica sencilla cuando salgas al aire libre:


  • Toma una pausa y respira. Nota el aire fresco entrando y saliendo de tus fosas nasales.

  • Mira. Observa los colores de los árboles: naranjas intensos, marrones que se desvanecen.

  • Escucha. Siente el crujir de las hojas bajo tus pies o el viento entre las ramas.

  • Siente. Percibe el suelo sosteniéndote con firmeza, el aire tocando tu piel.

  • Recibe. Elige un detalle que te resulte agradable y permite que se quede contigo unos momentos.


Si lo deseas, puedes acompañar esta práctica con el audio del Espacio de Respiración, que te ayudará a reconectar en cualquier momento del día.


Para tu diario ✍️


Al iniciar este mes, dedica unos minutos a reflexionar:


  • ¿Qué estoy lista para soltar en esta temporada?

  • ¿En qué aspectos me aferro al perfeccionismo, y cómo se sentiría suavizar ese control?

  • ¿Qué pequeñas fuentes de calma o gratitud puedo reconocer en medio del cambio?

Soltar el perfeccionismo


Escribiendo este post me propuse practicar lo mismo que comparto: soltar el perfeccionismo. Como muchas de ustedes, suelo caer en la tentación de pulir, editar y dar vueltas al texto una y otra vez, tardando más de lo necesario. Pero el mindfulness me recuerda también la actitud de no-esfuerzo: que basta con mostrarnos tal como somos, en este momento, sin necesidad de perfección.


A medida que avanza el otoño, podemos aprender de los árboles: soltar lo que ya no nos sirve, confiando en que al hacerlo creamos espacio para un nuevo florecer.


🍁 ¿Qué estás lista para soltar este octubre?

Comentarios


bottom of page