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Perdón Radical y Mindfulness: Soltar para dar la bienvenida a un nuevo comienzo

Brote verde que emerge de la tierra, símbolo de un nuevo comienzo y del florecer de la vida.

La primavera llega con la promesa de nuevos comienzos. El aire se vuelve más suave, aparecen los primeros brotes y la tierra se prepara para que las semillas crezcan. La naturaleza nos recuerda que para que algo nuevo florezca, primero es necesario soltar. Los árboles dejan caer sus hojas secas, el suelo se abre a la nueva vida—y nosotras también estamos invitadas a dejar lo que ya no nos sirve.


En el Perdón Radical, este soltar significa dejar atrás las cargas pesadas del resentimiento, la rabia o la culpa. El mindfulness cumple un rol esencial en este proceso: nos ayuda a reconocer los pensamientos y creencias que nos pesan, para poder empezar a liberarnos. Es importante recordar que perdonar no es excusar ni justificar lo que ocurrió, tampoco significa olvidar. Más bien, se trata de liberarnos del peso de viejas historias y creencias para abrir espacio a la ligereza de un nuevo comienzo.


Mi reflexión: La limpieza de primavera del corazón


Debo confesar que hacer la famosa "limpieza de primavera" en casa me resulta difícil. Muchas veces siento apego a cosas que no uso hace años. Pero con el tiempo, me he dado cuenta de que si quiero dar la bienvenida a algo nuevo—sobre todo algo que realmente quiero—necesito hacer espacio para ello.


Lo mismo ocurre en nuestra vida interior. A veces nos aferramos a creencias que nos pesan. Algunas ni siquiera son nuestras—las hemos heredado de nuestros padres, abuelos o de nuestro entorno. Por ejemplo, ideas como “siempre debo poner a los demás primero” o “una mujer debe sacrificarse por su familia” pueden sentirse tan arraigadas que nunca las cuestionamos. Otras suenan como “no soy suficiente” o “la felicidad no es para mí.” Y aunque ya no nos ayuden, seguimos aferradas a ellas porque nos resultan familiares.


Cuando finalmente logramos soltarlas, aparece una sensación de ligereza, calma y hasta de logro. No siempre es fácil, pero como al despejar un cuarto lleno de cosas, se abre la posibilidad de recibir algo mejor.


La conexión con el mindfulness


En mis cursos de mindfulness trabajamos con los pensamientos poco útiles de la misma manera. Con curiosidad y gentileza podemos notarlos suavemente y ponerles una etiqueta sencilla: pensamiento, creencia, preocupación, juicio, recuerdo. Este acto de nombrarlos nos permite dar un paso atrás en lugar de dejarnos arrastrar por ellos. Y vale la pena recordarlo: los pensamientos no son hechos. Es decir, no son una verdad absoluta.


Quizás lo hayas notado también: aunque por fuera la vida se vea “exitosa”, por dentro puede aparecer una voz que susurra “deberías haberlo hecho mejor” o “¿por qué no puedes superarlo de una vez?” Estos pensamientos no te hacen débil—te hacen humana.

Nuestra mente suele repetir historias dolorosas: “Nunca lo voy a lograr.” “Nadie me va a amar.” “Debí darme cuenta antes.” Estos pensamientos son comunes y es importante normalizarlos. A todas nos pasa, en parte por el sesgo de negatividad del cerebro—esa tendencia a enfocarnos más en lo que está mal que en lo que está bien.


Pero aquí está la verdad: tú no eres tus pensamientos, no te definen. Son simplemente desorden en el cuarto de tu corazón, esperando ser notado y suavemente liberado.


💡 ¿Sabías qué?


Nuestro cerebro está diseñado para enfocarse más en lo negativo que en lo positivo. La psicología llama a esto el sesgo de negatividad. Por eso tendemos a repetir errores o heridas en la mente, incluso cuando hay muchas cosas buenas ocurriendo también.


El mindfulness nos ayuda a ver estos pensamientos con más claridad—como eventos mentales, no como verdades—y a no personalizarlos. El perdón nos lleva un paso más allá: nos invita a soltar lentamente esas creencias negativas o historias dolorosas que ya no nos sirven, y comenzar a transformarlas en algo más positivo y empoderador.


Práctica: Limpieza de primavera para el corazón


Este mes quiero invitarte a realizar una práctica sencilla pero poderosa que llamo “Limpieza de primavera para el corazón.”


Estos son los pasos:


  1. Imagina que tu corazón es como un cuarto. Algunas áreas se sienten abiertas y luminosas, mientras que otras están llenas de cajas viejas y polvo.

  2. En una hoja escribe un resentimiento o creencia que se sienta como “desorden.” Puede ser una frase que repites con frecuencia, como “no soy suficiente” o una historia dolorosa que sueles revivir en tu mente.

  3. En otra hoja escribe lo que te gustaría cultivar en ese espacio—paz, amor, alegría o simplemente ligereza. Si lo sientes bien, también puedes escribir el opuesto de la creencia que anotaste antes. Por ejemplo, si el desorden es “nunca lo voy a lograr,” el opuesto puede ser “estoy aprendiendo y creciendo cada día.”

  4. Respira profundo y repite: “Estoy creando espacio para un nuevo comienzo.”


✨ Recuerda: esta práctica no lo limpia todo de un día para otro. Piensa en ella como abrir una ventana en un cuarto que llevas tiempo queriendo ordenar: entra aire fresco y te recuerda que el cambio es posible. Y ya con este pequeño paso, estás comenzando un proceso de transformación.

Para tu diario ✍️


  • ¿Qué resentimiento o creencia estoy lista para soltar?

  • ¿Cómo se vería mi vida sin este peso?

  • ¿Qué nueva creencia o actitud quiero cultivar en su lugar?


Deja que tus palabras fluyan libremente. No hay respuestas correctas o incorrectas—solo una oportunidad de notar lo que está presente.

Avanzando con el Perdón Radical


Notar estas “creencias desordenadas” es solo el comienzo. Este ejercicio es como desempolvar un estante en un cuarto: empiezas a ver con más claridad y a crear un pequeño espacio interior. Pero a veces las “cajas” son demasiado pesadas para moverlas sola. Tener a alguien de tu lado puede hacer toda la diferencia, sobre todo cuando soltar se siente difícil.


En el Perdón Radical trabajamos juntas para desempacar esas cajas con suavidad, a tu ritmo y con compasión. Transformamos viejas historias en verdades más positivas y empoderadoras, y al mismo tiempo aprendes herramientas prácticas que puedes llevar a tu vida diaria.


La primavera nos recuerda que todo final también es un comienzo. Al practicar el Perdón Radical, preparas la tierra de tu corazón para que florezcan la paz, la calma y un nuevo comienzo.


💌 Si quieres explorar este camino con más profundidad, te invito con cariño a unirte a A Kindfulness Journey en Substack—un espacio con reflexiones y prácticas semanales para acompañar tu proceso de transformación. También tengo una sección en Español.

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